Soy malo, soy malvado, soy...

¡Mojo Jojo!

El blog que parece serio, pero que no lo es

Etiquetado: viajes

Mapas

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Siempre los he amado. Ya cuando tenía 6 años cogía un atlas que tenía de aquella por casa, y me pasaba horas aprendiéndome países, capitales y demás cosas quizá dignas de recordar. No hace mucho, buscando una única cosa en el atlas que había sucedido al primero, recuerdo que me quedé prendado quizá una hora entre sus páginas. Y anteayer, en mi querida feria, cogí un mapa, esta vez de Finlandia, que, a las 3 de la mañana, consiguió tenerme en pie una media hora más.

No sé qué clase de extraña magia ejercen sobre mí esos papeles con fronteras encima. Tal vez imaginarme cómo sería estar a tantos kilómetros de casa, cómo son las vidas de la gente que allí habita. Por qué en tal sitio hay tanta carretera, y acullá tan solo alguna vía cada muchas millas. Trazar con un impreciso lápiz el que podría convertirse en mi vuelta al mundo (lo cual ya he hecho).

No hay lugar que se salve: las ciudades de América del Norte, las antiguas civilizaciones y la selva profunda de la del Sur, los orígenes y la fauna de África, la impresionante cultura de Oriente Próximo, la siempre sorpresiva vida en Asia, la antipódica tranquilidad de Oceanía, la historia ineludible europea y la terrible soledad de los Polos. Nada escapa de mi ojo curioso, que ansia viajar por todos ellos, aunque en el fondo sepa que es imposible.

Y por cierto: ¿qué os parece el nuevo tema de Diretes? ¿Alguna sugerencia?

Dos cosas que ya deberían haberse inventado

Pero no tengo conocimiento de que así sea. Tras mi mes en UK y a través de la experiencia (empíricamente que creo que se dice) he llegado a la conclusión de que existen dos negocios que, parece, nadie ha tenido aún la idea de montar…

  1. Una tienda en la que se venda solo comida envasada (al estilo Marks&Spencer Simply Food, lugar francamente sorprendente, todo empaquetado), pero con microondas a la salida, además de, por supuesto, asientos (y que sean altos, que invitan a irse) y servilletas+cubiertos.
  2. Una web en la cual lo primero que haces al entrar es dar la fecha en la que te fuiste de vacaciones, y que a partir de ella te muestre cuáles han sido las noticias más importantes (a partir, claro, de Trending Topics-Twitter, noticias de Google News, etc.) clasificadas en varias categorías. Podría haber de infinidad de ellas: nacional e internacional, política, sociedad, deportes, medio ambiente, geek (por supuesto)…

La primera no me la cojáis: cuando sea mayor, crearé una existosa cadena de tiendas de ese estilo. La segunda sí que estaría bien que alguien la tomara, ¿o no?

Por supuesto, si he cometido la vanidad de suponer que no existen cuando en verdad sí, decídmelo.

Nuevos tiempos, nuevas ideas

Nuevos tiempos, nuevas ideas

Yeah, I’m alive! (o del primer día en Oxford)

n229MaX0Y8Sí, gente, ya estoy aquí en Inglaterra, en Oxford. El viaje sin problemas (aunque quizá un poco mareante tanto bus, tanto espera más las dos horas de avión. De cualquier modo, todo está yendo incluso mejor de lo que pensaba. La familia no está mal en absoluto, la ciudad es extraordinariamente bonita (ya os contaré más adelante si eso), las actividades se antojan interesantes y las clases no demasiado agobiantes.

El inglés? Sin problemas. Pensé que me costaría más, pero simplemente con prestar atención puedo entender si no absolutamente todo, la inmensa mayoría de lo que dicen. No va a ser difícil, no señor. De hecho tengo casi el pleno convencimiento de que se me escapará ya en España hablar inglés más de la cuenta.

La comida? Por ahora no he tenido que tirar nada. El dinero? Todo es caro, cierto, pero no he gastado casi nada: me he tomado un frapuccino de esos de mango en el Starbucks (sitio que, por cierto, me ha encantado), he comprado el Guardian este (tenía ganas de leer algún periódico inglés, oye…). El transporte es espectacular: los buses pasan cada menos de 10 minutos (!) y todavía me dice la mujer de la casa que hay que esperar mucho.

En fin, peñuka to-loka to-jarta, os mantendré widely informados. Esto promete. Y por ahora, no tengo queja :).

PD. Mentira. El colchón es insufrible, os lo aseguro…

Para que os hagáis una idea. No, no he podido editarla, no me matéis...

Para que os hagáis una idea. No, no he podido editarla, no me matéis...

Sevilla, Barcelona… Oxford

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Para mí, viajar es algo extraordinario en todos los sentidos: por cuánto lo disfruto y por lo poco que lo hago. Con mis padres, casi siempre que lo he hecho, el destino ha sido cualquier lugar en la costa mediterránea: Sol, chiringuitos y guiris acangrejados. Y a mí jamás me ha gustado eso.

Lo mío es visitar las ciudades, el viaje cultural que yo llamo. Ellos, comprensivos, han cambiado en alguna que otra ocasión sus planes para satisfacer mi creciente demanda de zonas urbanas, museos y monumentos. En otras palabras: con ellos he ido a Barcelona y Madrid, siendo esos los viajes que más he disfrutado. El año pasado fui a Huelva y visité Portugal (Castromarim) y Sevilla. Y este año toca Oxford, nada menos, visita a Londres incluida (además por duplicado).

¿Y por qué esta afición mía por la urbe? No sé, quizá por sentir cosas distintas. Sentir como los que allí viven, por que allí, señores, se vive, y no en Lloret de Mar o Benidorm. Mencionaré dos lugares: (oh sorpresa!) Sevilla y Barcelona. Del primero me ha quedado un dulce recuerdo por ese extraordinariamente placentero paseo que llevé a cabo en soledad, por las callejuelas cercanas a la mítica Giralda. Eso debió de ser Andalucía en estado puro: tranquilidad, belleza, calorcito a la sombra. Dar un paso y encontrarte un parque maravilloso, dar otro y verte en una antigua judería, y un tercero y obtener una inolvidable perspectiva del monumento característico de la capital hispalense, mientras alguien, tratando de sacar algo de dinero, lo inmortaliza en sus diminutos cuadros.

Y Barcelona: el goce de caminar por el Paseo de Gracia, la maravilla arquitectónica que es el Parc Güell, comer en un restaurante absolutamente atípico (y definitivamente encantador), escuchar una orquesta en la catedral. No sé: esa vida que no te da el mar y el sol de sombrilla y crema es la que yo busco. Sin duda espero encontrarla en Oxford, y volver a disfrutar de conocer mundo.

Las fotos están escogidas con toda la intención. Recuerdo ambas perspectivas como si fuera ayer.

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