Soy malo, soy malvado, soy...

¡Mojo Jojo!

El blog que parece serio, pero que no lo es

Etiquetado: ubuntu

“I’m a PC, and I looove this company”

¿Si regresaramos en el tiempo dos años y trataras de convencerte a ti mismo que en 2009 Palm vendería un nuevo y gran teléfono, que muchas personas estarían emocionadas por el lanzamiento de una nueva versión de Windows y Batman sería la estrella de uno de los mejores juegos del año, lo lograrías? Vivimos en tiempos interesantes.

Ben Kuchera, vía ALT1040

Entre que critico a ZP y lo que viene ahora, vais a pensar que me han cambiado por otro. Pero sí, las cosas están cambiando, y no soy solo yo.

Se acabó criticar por criticar a Microsoft. Se acabó de defender por defender a Apple. Se acabó no pensar en el software libre. La frase de ahí arriba fue compartida por nuestro amigo Eduardo Arcos (que paradójico, ¿no?), y sin duda refleja a la perfección la situación que está viviendo el mundo geek.

Porque ya no todo el mundo ama a la compañía de la manzanita. Esto ya lo he hablado: es injusto criticar a Microsoft tachándolo de cerrado si no se hace con Apple, que impide usar su sistema operativo en otros ordenadores, así como controla de manera insultante las aplicaciones a las que da el visto bueno en su App Store. Y está en su derecho de hacerlo, si así obtiene un producto de calidad, así como creo que Microsoft tiene el derecho de distribuir Windows con Internet Explorer (¡realmente se han ganado el “monopolio”!). Pero el problema, lo criticable, es que ni Apple censurando y limitando las posibilidades de su dispositivo ni Microsoft no actualizando como es debido su navegador hacen favor alguno al usuario.

Pero de lo que quería hablar yo es, una vez más, de Microsoft. Porque me gusta. Tengo instalado ya Windows 7 RTM (que para el que no esté enterado es una versión definitiva) y mi conclusión es que han hecho un buen trabajo. Todo funciona sin problema (ya en la RC1 era así), es agradable, ligero, bastante completo. Práctico, ya no hace falta personalizarlo, porque merece la pena tal cual está: la nueva barra es genial.

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Sí, eso es mi escritorio. Nice, isn't it? :)

Y los de Redmond empiezan a aprender qué es eso del software libre. Aun no pudiendo leer documentos de Word, Wordpad sí que lo hace en formato ODT, que para el que no lo sepa es el excelente formato predeterminado de OpenOffice, la suite ofimática libre (y gratuita). Liberaron unos cuantos miles de lineas de código, y si bien fue en su propio interés, lo cierto es que da a entender que ya saben cómo va lo del opensource.

Huelga decir que, usemos el SO privativo que queramos, siempre tendremos nuestras aplicaciones libres. OpenOffice que decía antes, Firefox, Pidgin, VLC, Ares (¡no olvidemos que lo es!), Lightscreen y 7-zip son grandes aplicaciones que han suplantado en su totalidad a sus homólogas privativas, al menos en mi PC. Como bien sabéis, he tonteado en muchas ocasiones con Linux, pero como también comenté no me convence aún lo suficiente: es todavía demasiado complicado si quieres que todo funcione, y además mi dependencia del iPod me lo impide. Pero me siento cómodo tal como estoy, y como yo tanta otra gente que ha encontrado el equilibrio entre software libre y Windows.

En definitiva, el fanboy-ismo es un fenómeno en decadencia. Todas las compañías, incluyendo a Google (metiéndose en el mundo de los sistemas operativos y de los terminales móviles) y también a las de software libre (como Canonical, que ya tiene un grupo de diseño), están preocupándose cada vez más por crear un producto competitivo. Y el resultado es, de hecho, satisfactorio. Chrome apareció de la nada y no cabe duda de que le gusta a la gente; Zune, por ejemplo, es un reproductor que, pese a sus resbalones, tiene unas características envidiables; Linux avanza mucho en facilidad de uso (aunque aún no sea suficiente), y, eso sí que hay que admitirlo, si hablamos de Apple hablamos de calidad.

Nah, Microsoft ya no es el coco. Bing no está mal, Windows Live Essentials está trabajado, Windows 7 ya os comenté, y por si esto fuera poco, encima está dejando el monopolio. El software libre se hace su hueco, Apple abarata o al menos crece. Más donde escoger, todo criticable pero todo con un mínimo de calidad. Estos son los nuevos tiempos en el mercado tecnológico.

Ubuntu, bienvenido a casa

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No es la primera vez que lo intento, ni mucho menos. Siempre que salía una nueva versión de la distro de Linux más utilizada, Ubuntu, cada seis meses, la probaba, y disfrutaba de ella por unas horas hasta que veía que, definitivamente, no estaba hecha para mí. Mucha terminal, muchos códigos raros, muchas incompatibilidades.

Y sabía que era triste defender el software y la cultura libres cuando no era ni capaz de adaptarme a esta maravilla de código abierto. Seguía en Windows, pues, con sus problemas, pero viendo que al menos la impresora funcionaba. Hasta que me harté. Había perfeccionado al máximo el modo de formatear sin perder datos (carpetas principales en disco duro externo, MozBackup y, la última adquisición, el maravilloso Clonezilla), pero cuando incluso lo más básico deja de funcionar así porque sí (en mi caso fue el simple hecho de no poder cambiar de usuario), es cuando te dices que ya es suficiente, que el sistema operativo que usas es una basura.

Había llegado el momento de dar el salto. Ubuntu, ese regalo del cielo en forma de sistema operativo que todo lo tiene. Ese maravilloso entorno naranja en el que conectas tu Bluetooth y se activa sin más, sin instalar un solo driver. Que te avisa para apagar, en el que todo está integrado. ¿Conectas el iPod? Escucha lo que lleva con Rythmbox. Firefox, OpenOffice, Pidgin. Una cualidad buena tras otra. Y sobre todo Wine y Virtualbox, los salvadores, los que te permiten seguir usándolo todo lo que los malvados creadores de software privativo no se dignan a adaptar a Linux.

En este preciso instante ya tengo todo funcionando. iTunes virtualizado (y mi iPod teniendo un orgasmo del gusto de volver a tener su querido software propietario rellenando sus entrañas), Ares y Spotify con Wine, y los demás programas que ya usaba en Windows y con los que no hace falta recurrir a estos chanchullos. Sé que aparecerán muchos problemillas mientras esté aquí, pero sé también que podré solucionarlos, en parte gracias a los numerosos foros de ayuda que existen sobre Ubuntu, en parte gracias a la ayuda de mis siempre queridos contactos. Ya le he pillado el tranquillo, porque esa es la clave: siempre hay una solución.

¿Volveré a Windows? Me dijo René que lo haría, entre otras personas, pero creo que solo lo haré si Windows 7 merece la pena. Sí es cierto que no lo he abandonado del todo, pero por fin el software libre supone la mayoría de lo que tengo en el ordenador. Y ahora, a disfrutarlo.

Agosto 09: Por si alguien lo dudaba, he vuelto a Windows. Windows 7. ¿El motivo? Tras UN MES de uso, he visto que tiene algunos problemillas que me hacen la vida imposible. Lo intenté, me ha gustado. Volveré a las andadas. Pero por ahora, las ventanas me satisfacen más (y más en el nuevo SO de Microsoft).

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Soy Creative Commoner

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Últimamente estoy muy metido en el tema de Creative Commons. Me encanta el planteamiento de la cultura libre, así que vais a permitirme regresar al tema.

A día de hoy, todo el contenido generado por mí (texto y fotos, fundamentalmente) está bajo una licencia Creative Commons. iJuan y mi Picasa y Flickr se encuentran bajo licencia CC Unported/Genérica BY-SA, que permite usar el contenido incluso con fines comerciales siempre que la obra derivada tenga la misma licencia y se mencione a la fuente. ETDLN, por su parte, mantiene una licencia 2.5 España BY-NC-SA, que permite el uso del contenido pero sin fines comerciales, bajo la misma licencia y mencionando la fuente.

Me parecería inapropiado defender la cultura libre restringiendo el contenido que he creado con el viciado copyright. Creative Commons es el heredero artístico de la filosofía Ubuntu: ¿estás haciendo algo libre? Pues me parece bien, así que coge lo que he creado del mismo modo. Un poco eso es el fundamento de las licencias de mi obra: lo que más me importa es que se haga uso de las licencias Creative Commons, que la gente quiera producir para todos, gratis, libre y sin restricciones.

Música, fotos, textos, videos. Hay infinidad de todo ello, todo a tu libre disposición. Aunque recientemente he empezado a aderezar los posts en iJuan con fotos CC, en el blog de ETDLN llevo ya buen tiempo haciéndolo. Trato de utilizarlo siempre que puedo: la prueba se encuentra en que precisamente para ETDLN la gran mayoría de los recursos usados están bajo licencia CC (podéis verlo aquí).

En definitiva: si vas a producir libre, tienes ante ti muchísimos recursos para ayudarte sin problemas. Yo ya soy Creative Commoner, ¿y tú?

La filosofía Ubuntu

ubuntu-logo No lo puedo evitar: me encanta. Seguramente ya conozcáis los objetivos que se han marcado los chicos de Ubuntu y compañía. El software libre es sin duda uno de los mayores logros -e ideas- del mundo digital. Gente que, de forma totalmente altruista, gasta su tiempo en el desarrollo, ya no solo de un programa, sino de todo un sistema operativo no se merece sino mi gran admiración. Es solo la manifestación tecnológica de la solidaridad.

También es admirable el ánimo de llegar a todo el mundo. Los que hayáis instalado alguna de las ediciones de Ubuntu (Ubuntu, Kubuntu, Xubuntu…) os habréis dado cuenta ya de la infinidad de idiomas disponibles a los cuales se puede traducir el SO. Incluso el esperanto tiene lugar en la lista. Además distribuyen gratis -olvidaos de eso que decía que nadie da duros a peseta- las versiones del SO en CD. Yo por el momento ya me he pedido el de la versión 8.04, y me ha llegado hoy mismo, junto a su hermano Kubuntu y a algunas pegatinas.

Gratuidad, accesibilidad. ¿Qué más se puede pedir? Lo mejor es que el mundo del software libre es cada vez mayor. Y también otros proyectos colaborativos como Wikipedia en los que se puede participar sin más interés que el de la satisfacción en un proyecto común a -permitidme el término- toda la Humanidad.

Es un espíritu de entrega que se ve también en Creative Commons, del que ya he hablado unas cuantas veces. Al por menor, una persona dona el fruto de su trabajo a todo aquel que lo desee. iJuan es Creative Commons, como sabéis (salvo, por el momento, mis relatos de la sección iJ EL Lápiz) y me parece un modo ideal de la difusión del conocimiento. Me siento bien colaborando en este proyecto global que tanta gente sigue y en el que -he aquí lo sorprendente y gratificante- tanta gente se implica.

El negocio en red va a seguir existiendo, claro, pero el lado “libre” de la red seguirá dando pasitos a su lado. Sería increíble que supusiese incluso competencia Ubuntu a Windows o Mac OSX (pero competencia real), y así cada uno de los sistemas libres (que alguno lo está logrando de veras, véase Firefox o, reitero, Wikipedia). Tal vez eso signifique que la esencia de la filosofía Ubuntu se esté acercando a la Humanidad.