Mimo
Trasiego de gente, murmullo común.
Pero su silencio.
Es un mimo.
Maestro del silencio, payaso melancólico.
Un punto gris en lo negro.
Está quieto. Ni un músculo mueve.
Correteo.
Un niño.
Moneda inocente que cae sobre sombrero.
Y rompe su parálisis -que no su quietud-
con un gesto gracioso.
Manos sobre pared invisible.
Y vuelve a detenerse.
Artista de lo mudo, eterno callejero.
¿No es acaso maravilloso?
Hacía tiempo que no escribía algo que no fuera ETDLN, y el otro día encontré el pretexto para volver a hacerlo.
Me gustan los mimos.



