La música 3.0
Lejos de cuestiones de piratería y todo estos temas, es innegable que hemos vivido una auténtica revolución de la música. Estos últimos años (o incluso meses) hemos podido presenciar la aparición de múltiples servicios que elevan la experiencia musical a donde jamás nos lo hubiésemos imaginado.
Los avances
Si ya hace años que podemos disfrutar de nuestra biblioteca musical con programas como iTunes (el líder indiscutible), WMP, Songbird, Amarok, etc., acumulando masivamente temas que probablemente no lleguemos a escuchar ni una vez, hemos visto un avance mucho más claro y llamativo en cuanto a descubrir música se refiere.
Last.fm elabora nuestro perfil musical a partir de los temas que le enviamos tras haberlos escuchado en nuestro reproductor musical en el PC/Mac o incluso en el iPod. Con ello, nos sugiere música al instante relacionada con ese artista que ahora mismo estás escuchando, su información, pero sobre todo nos presenta música que puede gustarnos en relación a toda la información que le hemos enviado, así como perfiles de gente cuyos gustos musicales son afines a los nuestros.
Siguiendo con la sugerencia de nueva música nos encontramos a Genius, un servicio que no hubiésemos creído demasiado posible por parte de Apple, pero que no deja de ser una grandísima idea. También existen otras alternativas minoritarias, como puede ser Mufin, bastante reciente, que investiga incluso el sonido de las canciones para proponerte nuevos tunes.
Pero si algo ha revolucionado la música reciente al menos en la blogosfera, eso es sin duda Spotify: disponer de una inacabable fuente musical, gratuita e indudablemente legal (aunque también lo sea descargar música para uso y disfrute personal), con el apoyo de discográficas, al instante. ¿Qué más se puede pedir?
El método
Así pues, éste es el orden de cómo la música llega a mi biblioteca, de acuerdo a los últimos avances…
- Me llega por twitt, comentario/recomendación o por la radio/tele el nombre o el sonido de algún tema.
- Lo busco en Spotify para escucharlo y comprobar si merece la pena.
- En caso afirmativo, abro Ares, y procedo a bajarlo, mientras sigo escuchando en Spotify las últimas notas.
- El P2P consigue que en segundos pueda meter ya esa canción en mi idolatrado iTunes, y en cuestión de segundos está ya en mi iPod (no menos idolatrado xD), para poder escucharlo por la calle o wherever I go.
- Después conectaré con el PC, y Last.fm notificará en mi perfil que lo he escuchado, dándolo a conocer a mis contactos.
Y además…
Un mayor contacto con los propios artistas, grupos de veras buenos que surgen en redes sociales (especialmente MySpace), un nuevo modo de distribuir la música ya de mano de los artistas (gratuitamente) y la posibilidad de darles dinero casi en mano (donaciones) conforman el que ya se está convirtiendo en el nuevo mercado musical, un mercado que ya no se sustenta tanto por las millonadas que se llevan las discográficas sino por la relación directa entre artista y la sociedad, originando así una nueva y más justa democracia artística (tanto en este como en otros muchos campos).
¡Que viva, pues, la música libre! :D


