¿Y si se acabase el mundo de verdad?

Cuántas “bromitas” se están gastando con lo de la puesta en marcha del LHC, ¿eh? Pues bien… ¿y si fuese cierto aquello de que podría generarse un agujero negro y absorber el planeta -o incluso el Universo, aventuran algunos-?
No voy a entrar en el debate de la eticidad sobre llevar a cabo un proyecto tan supuestamente peligroso. No voy a chillar como un loco ni lamentar prematuramente mi muerte. Ni mucho menos juzgar si es posible o no (para eso, mejor visitar el blog de Folgueras).
No. Solo voy a analizar qué ocurriría.
Sería una desaparición absurda. Olvidaos de despediros de los más queridos -¡no daría tiempo! Tal vez más de uno estaría en las alturas de una gran montaña, y pasaría miedo por ver que todo se vuelve negro a lo lejos. Aunque tenga solo un segundo para reaccionar, porque desaparecerá para siempre.
Las emisiones de televisión podrían desaparecer: el ruido blanco se escucharía en cada una de ellas. Sin electricidad, probablemente (si estuviera generada en el radio que hay entre Ginebra y Oviedo, en mi caso).
Quedarían cientos de proyectos a la mitad, pero nadie lamentaría que así fuese. Porque tal vez solo daría para que más de uno llegase a pronunciar mudamente “os lo advertí”.
Pero pensad: sería un fin del mundo muy aburrido. ¿Dónde quedaron esos apocalipsis en donde la gente se pone a hacer lo que le da la gana porque no queda apenas tiempo? ¿Cuántos amores sin confesar? ¿Cuántos vicios finales sin satisfacer? ¿Cuántas orgías fallidas? Ale, plop.
Nos iríamos para siempre con un mal sabor de boca. Qué sosez. No era esa la hecatombe que me esperaba.
Actualización (+1 día): ¿Ha acabado ya el LHC con el Universo? Entérate antes que nadie aquí.


