Soy malo, soy malvado, soy...

¡Mojo Jojo!

El blog que parece serio, pero que no lo es

Etiquetado: hogar

Yo antes era un chico casero

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He sido así toda la vida. Siempre he adorado estar en casa, nunca me he tenido problema por no salir de ella durante días y días.

Si bien mis padres se han preocupado de no lo hiciera, de que no me dejara llevar por mis instintos sedentarios. Incluso yo me autoobligué por mucho tiempo a salir en esos días en los que no tuviera nada especial que hacer. Por supuesto que esta pequeña manía que tenía nunca ha afectado a mi vida en cuanto a relacionarme y salir con mis amigos se refiere, pero sí que ha habido épocas (en especial en verano) en las que el no tener ese incentivo, del con quién salir, hacía que no encontrara motivos para alejarme de la comodidad de estar en mi hogar, y todo lo que en ella podía (y aún puedo) hacer.

Pero estoy cambiando. Lo he empezado a notar hace poco. He comenzado a valorar el disfrutar del fresquín de la calle, el alejarse de mi pequeño imperio se está convirtiendo en un placer. Con aquello de disfrutar de las pequeñas cosas, y tras haber retomado las actividades extraescolares, me he visto gustosamente obligado a caminar, a no quedarme en el sofá por vagancia. El año pasado estuve 15 días de mi valioso verano en una épica aventura campamentística por Huelva, y este año haré lo propio nada menos que a Londres, ambos viajes interesantes pero lejos de mi sedentarismo inicial.

Al fin he eliminado en buena parte esa afición tan poco beneficiosa. Si a eso le sumamos que echo en falta la playa (lo cual ya es el acabose), tal vez esté llegando a la conclusión de que no me conocía tan bien como podía aventurar.

SkyCeiling: el cielo, en el pisito más interior que te puedas imaginar

¿No os gustaría tener eso en vuestra habitación? Bonito, ¿verdad? Bueno, pues se trata de SkyCeiling, un sistema de iluminación de espacios cerrados que se basa en luz y una imagen de acrílico transparente. Mu sencillo, pero con un efecto que, como salta a la vista, es poco menos que espectacular.

“Ponible” también en modo pared, tiene una buena gama de láminas decorativas para elegir el paisaje que más te guste. Me encantaría tenerlo en mi habitación. Siendo un poco imaginativo, el resultado debe de merecer la pena.

Más | Skyfactory

Vía | Esquizopedia

Actualización (minutos después): la luz incluso cambia acorde a la hora del día. He aquí la demostración.

Estereotipos para los niños

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Qué palabra tan bonita para algo tan feo. En estos tiempos que corren sorprende que un concepto como este aún tenga significado en tantísimos aspectos de nuestra vida cotidiana.

Pongo la tele, y veo un anuncio que promociona una juego para la DS bajo el lema “Todos jugamos”. Y sin embargo… la totalidad de los productos de la gama son destinados para las niñas. Imagina ser mamá, diseñadora de moda o cocinera. Mientras hay debate sobre miembros y miembras, las compañías jugueteras están fomentando los estereotipos sexistas. La niña debe hacer cosas cursis, y el niño debe ser rudo y agresivo.

La publicidad para mayores también lo es. En bastante número de productos de limpieza, el hombre es el individuo torpe que pretende limpiar bajo la mirada de la fémina que sabe limpiar. Cuando no, los hombres no aparecen.

Y estereotipos como esos sabemos que los hay por todas partes. ¿Acaso alguien desconoce la ecuación musulmán=terrorista? Yo, desde luego, la he oído más veces de las que me gustaría. Por desgracia, me quedan demasiadas en el tintero.

Ya va siendo hora, en pleno siglo XXI, que dejemos semejantes estereotipos, prejuicios injustificados y demás mierda que, sin embargo, la televisión está mostrando a los más pequeños. Dejemos que un niño juegue con las muñecas de su amiga sin que sus compañeros le llamen maricón. Impidamos que un niño con algún kilo de más, o una chiquilla negra sean discriminados. Dejad de inculcar a los niños las estupideces de adulto que a vosotros os enseñaron, y que, por culpa de ellas, la siguiente generación no avanzará hacia el respeto, sino a la discordia.

Porque sí, no creáis que esta nueva generación a la que pertenezco es lo tolerante que debería ser como de las primeras generaciones de este nuevo milenio, no. Esos aspectos retrógrados, esa discriminación injustificada, todo aquello que se piensa ahora en secreto por ser políticamente incorrecto sigue existiendo. Podria dar ejemplos tremendamente amargos -os lo aseguro-, pero prefiero no hacerlo.

Aún a sabiendas de que esto no sirve de nada, tengo la ilusión de que algún día los padres y la sociedad dejen de meter en la cabeza de tan tiernos individuos que el Action Man da unas ostias de la leche, como buen macho.