Correo tradicional
No deja de ser paradójico que escriba sobre el correo convencional usando como herramienta su indudable destructor: Internet. Pero lo voy a hacer. Hace ya cuatro días recibí no una ni dos ni tres, sino tres cartas de esas que están en peligro de extinción. No señor, no eran ni de bancos ni recibos, ni [...]


