El blog

¿Qué es Diretes y dimes?

Diretes y dimes se ha autodefinido durante años como un blog donde leer todas aquellas curiosidades que uno se encuentra por Internet. Sin embargo, con el paso del tiempo, se ha ido reafirmando como lo que en realidad se ha convertido: un blog personal. Un lugar para compartir mis ideas, reflexiones, conclusiones; un blog de opinión.

! → Este blog no tiene ningún tipo de filiación política ni relación con entidad alguna.

Otras cuestiones

Al ir evolucionando, el blog se ha convertido en modesta bandera de una noble causa: la cultura libre. Así queda demostrado en mi querida licencia Creative Commons BY-SA, que cubre todo el contenido permitiendo (con ciertas condiciones no demasiado restrictivas) ser compartido sin problemas. Mostrar mi apoyo en varios posts o usando contenido con licencias CC ha sido otros modos de difundir la cultura libre.

También ha cambiado mi forma de evaluar su evolución. Siempre me ha encantado el conteo de visitas, casi tanto como el recibir comentarios, y sin embargo he llegado a notar en mí cierta obsesión con ese tema. Por lo tanto, me he decidido olvidarme de ello y me he centrado en cuidar a aquellos que se comunican conmigo: mis queridos comentaristas, que tanto me han enseñado. Quedará, eso sí, de dónde vienen, algo que siempre me ha encantado. Y otro asunto: la publicidad. Tras probar Adsense durante casi un mes, he llegado a la conclusión de que no es rentable usarlo por 3 euros mensuales. No, no acepto publicidad.

Sólo Diretes: en cápsulas

Tumblr, con su sencillísimo sistema de publicación, me ha permitido compartir todas aquellas perlitas que uno se encuentra por la red sin saturar Diretes. Sólo Diretes ya se ha ganado el título de hermano pequeño del blog.

! → ¿Quieres descubrir interesantes vídeos, imágenes, links y alguna cosa más? Claro, visita Sólo Diretes :).

El nombre

¿Y por qué Diretes y dimes? Bien, en un principio tuve en mente alguna extravagante idea, pero cuando me vi en la situación real de comprar el dominio, pensé en que sería divertido usar el .es como parte del propio nombre (como no había hecho con El Templo de los Nenúfares). Así pues me puse a dar vueltas… Y recordé aquella expresión

dimes. ~ y diretes.

1. (De dime y direte, formas del verbo decir). loc. sust. m. pl. Contestaciones, debates, altercaciones, réplicas entre dos o más personas. Andar en dimes y diretes.

Usé a San Google, y encontré que, en efecto, ya había una web (de bonitos broches) con ese nombre. Pues me dije: ¡démosle la vuelta!, y como yo soy de cambiar las cosas y después buscarle sentido, se lo encontré, claro. Coincide. Yo hablo, y vosotros me decís: el eterno juego de la web 2.0; el prosumer, los lectores que están en contacto con el leído. Así pues, el título es una pequeña oda al comentario, ese concepto que tan feliz me hace.

La historia

Diretes y dimes es un blog que, reiniciando su trayectoria un 18 de enero de 2009, tiene sus orígenes, sin embargo, más de 2 años atrás.

Todo surgió de aquellos diabólicos MSN Spaces, donde al raro de Juan Ángel no se le ocurrió otra cosa, en aquel octubre del año 2006, que poner pequeñas reseñas de curiosidades, en vez de escandalosas felicitaciones o letras de canciones sin más, como los preadolescentes acostumbraban a hacer en aquella época. Viendo que seriedad y MSN Spaces no eran conceptos compatibles (y, por suerte, siguen sin serlo), ni tres meses después se mudaba a otro servicio, y con un nuevo nombre que supondría una auténtica revolución, un auténtico boom de la originalidad: El Rincón de Juan Ángel.

Ya en WordPress.com, vio cómo empezaban a tomar forma los primeros posts que no daban vergüenza ajena. 35 días después, consciente de que un blog llamado así jamás llegaría lejos, y aprovechando el tsunami bipartidista applemaníaco y otro arranque de ingenio desbordante, abre su sucesor: iJuan. Época gloriosa que duró dos largos años, sirvió para conocer infinidad de gente, escuchar testimonios muy sorprendentes, ser criticado constructivamente, guardar buenos momentos y, por supuesto, mostrar opiniones personales sobre infinidad de temas, a veces de actualidad, y otras tocando temas perennes.

Sin embargo, la opresión que causaba la cómoda rigidez de WP.com, y la necesidad de crearse algo independiente, con forma, se transformó en otra mudanza: seguiría WordPress teniendo el honor de mantener la bitácora, pero ahora tendría más personalidad. Por fin un nombre cercano a lo decente, juego de palabras, y un dominio divertido y fácil. Diretes y dimes había llegado al mundo, 731 días después, y entonces las palabras de aquella pequeña mente inquieta se convirtieron en lo que siempre habían querido ser.

Y desde entonces…

  • 9/8/09: Nueva imagen: nuevo logo, ahora Diretes y dimes sin el punto, plantilla de una sola columna, claro, fresh. Oh-oh-yeah!
  • 16/12/09: Es Navidad, y por eso el granate se adueña de Diretes :).