Hasta luego, Oviedo.
Y así, sin comerlo ni beberlo, es ya 31 de agosto/1 de septiembre. Qué lejano parecía este día, pero sí, ya está aquí. Pensaba que estos días estarían bañados de muchas lágrimas por las despedidas, pero ha habido bien poquitas. ¿Por qué? Pues que si Tuenti, que si Skype, que si vengo con frecuencia, que [...]


