Soy malo, soy malvado, soy...

¡Mojo Jojo!

El blog que parece serio, pero que no lo es

Categoría: Fechas señaladas

2009

Faltaría más: el 2009 llega a su fin.

El día 1 me propuse cambiar en cierto modo, ser más fiel a mí mismo. ¿Lo he cumplido? Claro que no. Este iba a ser mi año. ¿Lo ha sido? Claro que no. Pero da igual, porque pese a todo ha sido un buen año. He vivido el mejor mes de mi vida, en un Oxford que nunca olvidaré; he sido ni más ni menos que quien soy, con mis virtudes y defectos; he disfrutado con mis amigos, he conocido a bastantes nuevos. He empezado a planear cómo será mi vida.

No me quejo, pues. Aun estando en una mala edad, siempre aparecen buenos momentos que hacen que uno siga teniendo ilusiones, y nada hay más importante que eso. Este, y sobre todo el que viene, serán años de grandes emociones.

Ale, cuidadito con las uvas. Feliz final de década.

Ya para acabar, quiero dejaros con algo de música: el recopilatorio de las canciones más importantes para mí este año. Algunas por buenas, todas por especiales. Os invito a escucharlas todas ellas, bien aquí debajo o en la lista de Spotify.

Pese a todo, es Navidad

So this is Christmas. Otra vez, no podía ser de otro modo, ha llegado la Navidad, esa orgía consumista y festiva de carácter anual que divide a la sociedad entre los nostálgicos que la disfrutan y los nostálgicos que no.

Este año, mis Navidades son especiales, pues son las últimas en las que yo no seré huésped en mi propia casa. Siempre me ha encantado la Navidad, y, aun estando ya en Nochebuena, voy a poner el árbol, porque me da la gana. ¿Regalos? Pocos: no tengo queja, que me acabo de comprar un portátil. Y además, la Navidad -sí, señoras y señores- es más que eso. Pero me encargaré de que no sea tan sobria.

No comprendo a la gente que habla de solo es una maldita fiesta capitalista, de que es religión, de que blablabla. No sé que les habrá pasado, pero por lo menos para mí la Navidad perdió su sentido religioso hace mucho tiempo. Es un momento de recuerdo, y afortunadamente tengo cosas buenas que traer a la memoria. Siempre he sido muy autocompasivo, y es por eso que me gusta la melancolía. Y por extensión, eso es el motivo por el cual me siguen gustando estas fiestas con cada vez menos adeptos.

No me queda mucho para empezar una nueva vida, y por eso en esta ocasión más que nunca quiero disfrutar la que aún tengo.

Nada más. Por enésima vez, que tengáis unas felices fiestas.

Primer día de abstinencia twitteril, por cierto. Lo llevo con bastante dignidad ;).

iTunes 9: más pasos hacia el reproductor perfecto

Hoy ha habido keynote de Apple (si eres twittero raro será que no lo sepas aún), y lo cierto es que de todas las que he seguido en directo esta ha sido la que más me ha gustado. Mi economía no me permite ni soñar en un nuevo Macbook Pro de sabe-dios-cuántos-núcleos o en la pantalla de 45,6″ con bluetooth y cepillo de dientes de serie.

Sin embargo me ilusionan las cosas asequibles, como el nuevo iPod Nano, que ya se ha convertido, ahora sí, en el reproductor de música perfecto, incluyendo radio FM (¡no es broma!, además con RDS y un sistema que permite reanudar la escucha donde lo dejaste) y ¡cámara de video! Sin duda completísimo.

Pero lo que más me ha gustado es el nuevo iTunes 9, con su infinidad de detalles que ayudan a reafirmar su posición como el mejor reproductor musical ever.

  • Compartir en casa: sincroniza hasta en 5 ordenadores de una red la biblioteca. Aún no lo he probado, pero tiene muy buena pinta, sí señora. Y ya me parecía suficiente lo de compartir biblioteca.
  • Detallito: ahora un “medio punto” azul indica de los podcasts y videos a medio reproducir. Útil, y no imprescindible, pero se agradece.
  • No sé si esto era así ya antes, pero he descubierto que iTunes U (contenidos académicos de universidades, por ahora solo en inglés) es ¡gratuito! Sea como sea, se ha mejorado la integración con iTunes. Yo ya me he bajado algo de mi querida Oxford University :D.
  • Renovación de iTunes Store. No me importa demasiado: lo único que he comprado en dos años han sido 3 juegos para mi iPod, pero es bonito, y además puede ser útil para escuchar previews (pese a que para eso, mejor Spotify :P). Integración de la tienda con Facebook y Twitter, pero solo ahí, no en el programa entero. También se echa en falta Last.fm.
  • Mejoras en la sincronización, que nunca está demás. Es compatible con generaciones anteriores (¡funciona con mi iPod nano 3G!), e incluye sync por géneros, autores, rellenado automático, mejor gestión con los podcasts, iTunes U.
  • Integración con Windows 7 *se quita el sombrero*. Era una de las cosas que de veras esperaba, exactamente eso que incluyeron. Gracias.
  • Y la sorpresa, para mí: ¡MEZCLAS GENIUS! Cierto que has de mandarle toda tu info de canciones y demás a Apple (así como se precisa tener una cuenta), pero solo por esta novedad merece la pena. Te ofrecerá 12 cajitas con música según el estilo, y con un clic, ¡alehop!, una canción nueva :). Creo que le daré mucho uso: tengo mucha música escondida en mis 35gb.

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Seguirá siendo cerrado, seguirá pidiendo datos, y quizá el cambio estético no haya sido el más acertado (demasiado blanco, y algún detallito que te hace pensar que es una aplicación cualquiera de KDE). Pero tiene muchas cosas que no tiene ningún otro. Y por eso sigue siendo mi favorito.

De generosos y santos

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Leyendo un inspirador post a raíz de las lamentaciones por la muerte de Vicente Ferrer, me es imposible no reseñar un par de cosas respecto a la generosidad en los tiempos que corren.

Muy acertadamente señala las cuotas de altruismo en forma de euro que en este mundo comercializado han sustituido a la ayuda directa a las personas. En efecto: pagando uno de los azules todos los meses a tal o cual ONG sentimos, primero, que somos generosos, y segundo: que ya hemos llegado al cupo por el mes. Esto es así de frío, en efecto, pero ¿deja acaso de ser eso ayuda real? ¡Qué más da que sea por sentirnos bien! Ayudamos, y creo que toda ayuda, además, conlleva satisfacción personal (y una vez más recibirá mi mayor admiración aquel que pueda desligarse de ese sentimiento).

Y es que las buenas acciones siempre llevan algún tipo de beneficio o interés. Sentirse bien consigo mismo, efectivamente, es la más lógica de todas ellas, pero también obtener un reconocimiento exterior, por ejemplo. Me vienen a la cabeza las beati/canonizaciones. Dios me libre de insinuar que Ferrer, sin duda un  buen hombre, buscase santificarse. Sin embargo, en su momento vi en “Camino” (pero tranquilos, que también por otras fuentes más fidedignas) el objetivo final de la vida de una persona según los del Opus: precisamente, convertirse en santo; por eso hay que actuar bien. Me parece, honesta y teóricamente, de un egoísmo increíble, pero en la práctica ¿no es eso un gran beneficio? Si realmente nos ofrecieran una vida extraordinaria más allá de la muerte para la cual haría falta actuar bien, ¿no trataría todo el mundo de poner de su parte, y no sería acaso la sociedad algo mejor?

En definitiva: mentiría si dijera que conocía bien a Ferrer y que he sufrido su pérdida, pero desde luego no es una buena noticia que una buena persona, con también buenas ideas, y que tan fácil nos ha dejado ser cómodamente generosos, se haya ido. Gracias, pues, hayas sido o no un santo.