Este año más que nunca, me complace deciros que ya estoy de vacaciones. Han sido tres días de muchos nervios estos de la PAU, pero ya se han acabado (y no han salido mal en absoluto). Queda por delante muchas despedidas, Edimburgo y el plato fuerte: Madrid. Interesante, interesante.

Pero ahora lo que toca es guardar los apuntes, vaguear con moderación y disfrutar de la libertad estival, aunque el tiempo no acompañe. Disfrutad.