http://www.youtube.com/watch?v=CVw8pswZjYU&feature=player_embedded

Estos tres vídeos que tenéis ahí arriba tienen un factor común: la denuncia. En el primero, vemos cómo unos cuantos soldados americanos convierten el asesinato de inocentes en un juego. En el siguiente, la indignación de los griegos ante los recortes sociales de su gobierno, algo que ya está sucediendo aquí. Y en el último, la falta de libertades en un país europeo como es Bielorrusia, y que sí podemos disfrutar en España: algo tan simple como el derecho a manifestarse pacíficamente.

No digo nada nuevo: Internet, con YouTube (y también Twitter) por bandera, es el lugal idóneo para protestar. Para variar, no se nos hace demasiado caso, pero ahí estamos. Aunque no podamos cambiar el mundo, que no se diga que no se intenta.

No estamos pasando por uno de nuestros mejores momentos, ni en España ni en el mundo entero. Tengo que decirlo: estoy hasta las pelotas de nuestro gobierno y de sus medidas que no son necesarias, en tanto que hay otros frentes sobre atacar (lo diré las veces que haga falta). Me hierve la sangre pensar en cómo siguen aumentando los ingresos de los grandes, en cómo se nos sigue atacando a los de abajo. En cómo la clase política muestra su incompetencia día tras día.

Yo soy optimista por naturaleza, pero poco más podemos hacer que quejarnos (si bien es cierto que no lo hacemos mal). Así que habrá que tener paciencia, como siempre, esperando a que alguien pueda hacer algo verdaderamente efectivo.

Vía | Mi mesa cojea | Dos manzanas