67 años

escrito por un tal Juan Ángel

Estado de Bienestar. Así es como llaman a ese pack de servicios estatales compuesto de sanidad, educación, prestación por desempleo y pensiones que disfrutamos en España. Seguro que ya lo sabéis, así como lo de que la población española -al igual que la de la mayoría de los países desarrollados- se está envejeciendo cada vez más. Curiosamente estoy tocando ese tema en el instituto (geografía), y curiosamente hace unos días sale a la palestra el esperado pero no por ello menos preocupante debate sobre el aumento de la edad necesaria para jubilarse. El sistema de pensiones, dicen, es inviable, y por ello es necesario que los trabajadores pringuen hasta los 67 años. Como es un tema que me toca, y tras leer un inspirador post de una tal Irene Milleiro que, dicho sea de paso, pasa a formar ya parte de mi lista de blogs de opinión imprescindibles, me lanzo a opinar.

Zapatero y su partido han decepcionado a sus votantes. Giro a la derecha, decía Escolar, y tiene razón. El gobierno socialista lleva ya tiempo decepcionando, perjudicando a la mayoría y beneficiando a la minoría, como se hacía hace tanto. Las SICAV ahí siguen, pero no dudó en subir el IVA, ese impuesto que, eso me enseñaron en el cole, era del 16%.

También diré que esas minorías, esa gente que tiene tanto y da tan poco, no se merecen lo que tienen. Si fuera millonario, no dudaría en cumplir con mis compromisos fiscales, igual que no dudaré en hacerlo (también porque no me queda otra) cuando el Estado me empiece a cobrar impuestos directos. Apuesto por lo público, ya lo sabéis, y es por ello que me hierve la sangre leer que los poderosos se escaquean.

Pero sobre todo, y es algo a lo que llevo ya unos días dándole vueltas, quiero deciros que creo que es el momento de que la democracia muestre su poder. La mayoría de los ciudadanos españoles, estoy convencido, no está de acuerdo con la gestión de este gobierno. Mientras en mi mente quemo contenedores, saldría a la calle a gritar por mis derechos. ¿Dónde están los sindicatos? ¿Dónde están los socialistas? ¿Dónde está ese dinero que Hacienda no perdona a los que menos tenemos? ¿En coches lujosos? ¿En trajes? Somos los que pringamos: pagamos y, encima, a trabajar dos años más.

No hay derecho. Que no digo yo que sea fácil de llevar todo esto: ciertamente el envejecimiento de la población es un problema demográfico de primer orden (si bien podría entrar en el tema de que la vida ha mejorado cuantitativamente, pero no tanto de forma cualitativa). Pero no, no hay derecho a que los políticos planteen esto mientras haya corrupción, mientras haya privilegios para los que mueven el capital y mientras los salarios en muchos cargos públicos sean tan elevados. No mientras no se emplee el 100% de los impuestos eficientemente.

Se avecina tormenta, y no seré yo quien no relampaguee. Me siento como aquellos comunistas que se alzaban contra la burguesía, no os lo voy a negar, pero no busco una revolución, lo sabéis. No obstante, es mi futuro: como bien dice Milleiro, es más mío, de mi generación y de las que vengan que de los que están decidiéndolo. Y ya bastante jodido está de mano, como para que empiecen ya a tocarnos las pelotas.

Por cierto, ya sé a quién no voy a votar en las próximas elecciones.