Estado de ánimo
escrito por un tal Juan Ángel
Siempre me he considerado un chico optimista, y con buen ánimo. No me cuesta darme cuenta de los sempiternos pequeños detalles que adornan nuestra vida, y eso es muy importante.
La semana pasada tuve un bajón. Quizá por aquello de ser adolescente y tener las hormonas fuera de su sitio, o que me vi un poco agobiado por un curso a un ritmo distinto y que se antoja verdaderamente estresante. Tal vez tendría que ver que tenía algo parecido a una gripe.
En fin, no lo sé. Pero me ha descolocado. No estoy acostumbrado a tener bajones, no. ¿Qué ha ocurrido? Pues tan pronto como vino, se fue. No cambió lo que lo provocó, quizá solo que duermo media hora más (parecerá una tontería, pero vaya que si se nota). Lo desconozco.
Me encanta que me sea tan fácil estar de buen humor, aunque no tenga motivos. Quizá por eso no me cuesta tanto decir que, pese a todo, puedo considerarme bastante feliz.



Comentarios
A mi también me entran bajonas a veces. Bueno, a menudo.
Es depende de como te plantees tu vida cada vez que te despiertas, sea en el ámbito que sea. Yo, tanto me puedo ahogar en un vaso de agua como puedo mirarle el lado bueno a un problemón.
Nah, pero es buenísimo que te cueste tan poco ser feliz :)
¿Sabes? Yo creo que tienes un don con eso de poder estar siempre feliz. Lo importante es que no dejes que se arruine ni con la adolescencia ni con la adultez. Eres un chico con suerte.
Ya te lo han dicho: Eres un chico con suerte =D
Benditos bajones, el pan nuestro de cada día. La vida es eso, ¿no? Sentir que todo marcha bien, volar siempre hacia arriba y pensar que no puedes perder; pero de repente todo se hace cuesta arriba, sintiendo que no tienes un lugar al que volver cuando estás perdido, arrastrado y sin poder pensar. Blanco y negro. Yin y Yang.
¡Un abrazo mozalbete!
Ay, bajones. Sí, creo que soy afortunado… aunque creo que es más la falta de fortuna de los que viven deprimidos. Sea como sea, me queda mucho por vivir, y muchas cosas por llegar que me bajen el ánimo. En fin. Espero que este “don” dure :).
Al menos te ha hecho ser consciente de tu fortuna. Felicidades. :-)
(Y no, lo de “No hay mal que por bien no venga” no es cierto.)