Bienvenido, libro electrónico
escrito por un tal Juan Ángel
La verdad es que desconozco el tiempo exacto que se lleva diciendo que tal año u otro va a ser el del libro electrónico. Y sin embargo, ya no cabe duda de que su llegada es ya más que inminente. Hay quien dice que será estas navidades, y si bien no soy tan optimista, sí, está cerca.
No cabe duda, no: el fin de los libros tal y como los conocemos no tardará en llegar. Leía en el Magazine de ayer, de la mano de Trapiello, que hubo nostálgicos cuando llegó la luz eléctrica a las calles. Como es obvio, hoy nadie se imagina candiles y cosas por el estilo en nuestras ciudades. Lo mismo ha ocurrido con la música en soporte físico, absolutamente old-fashioned, y ocurrirá con nuestros amados libros. ¿Se pierde encanto? Quizá. Pero su falta acabará curando.
No olvidemos que el ahorro de papel, de espacio, de dinero y de tiempo son bazas muy fuertes en su favor. Se nos hará raro, cuando llegue, dejar de meter en nuestras estanterías una decena o quizá dos de libros al año, a la antigua usanza, comprados, físicos y grandes. Pero, por el amor de Dios, si el saber no ocupa lugar, ¿por qué lo ha de seguir haciendo su soporte?
La comodidad vence siempre a la nostalgia. Por eso las familias de hoy no se ven casi nada, o la gente prefiere quedarse en casa viendo una peli en vez de irse a la montaña. Además esto es diferente, porque leer siempre es leer, sea en un bonito de ejemplar de tapa dura con hojas de color marfil, en una pantalla brillante o de tinta digital o en la parte de atrás de un envase de champú. Así pues, dejemos, al menos en esto, que la tecnología avance. No seamos tan quisquillosos.
¿Dudas? Sí. Lo primero que hace falta es un estándar en formato de archivos (parece que ahora la cosa está entre el PDF y el ePub, pero el Kindle viene pisando fuerte con su formato cerrado). Amplia oferta, precios bajos. Pero parece que esto estará resuelto en cuestión de meses. Sí, sí, sí. Estoy emocionado. Bienvenido, Mr. Libro Electrónico.




Comentarios
Creo que yo seré uno de esos nostálgicos que se aferrarán con uñas y dientes al “soporte físico”. Los libros son lo que son y no me los cambiarán por otro aparato inútil.
Di que sí: tú en tu linea worder :P. Nah, da penita, pero si hay que renunciar… se renuncia. ¿Dónde quedó ya el walkman? ;)
No lo veo comparable. ¿Cual es la diferencia entre un walkman y un mp3? El soporte físico. Ambos te ofrecen lo mismo, sonidos al oído. A Un libro tradicional y uno electrónico les veo demasiadas diferencias. Pasar las hojas, aspirar el olor a historias nuevas… todas esas sensaciones no las tendrás con un trozo de plástico.
P.D: Me encantaba mi walkman. Voy a buscarlo y ponerme una cinta de Led Zeppelin para pasar la tarde. Espero que aún funcione.
Bah, hombre, el pasar páginas es como el rebobinar. ¿Encanto? Mmm, puedo prescindir de él. Claro que es diferente: los libros son muy románticos, y va a costar. Pero convéncete todos habremos de pasar por el aro, por las buenas o por las malas.
Acabará habiendo firmes defensores de los libros de papel, como los hay (y yo me incluyo) de la fotografía analógica xD
Y yo no me veo leyendo de una pantalla ¡que mal!
Pero Dica, también reconoces las bondades de la era digital. Y después está el precio.
Yo tengo un Iliad desde primeros de año y estoy más que encantada.