Yeah, I’m alive! (o del primer día en Oxford)
Sí, gente, ya estoy aquí en Inglaterra, en Oxford. El viaje sin problemas (aunque quizá un poco mareante tanto bus, tanto espera más las dos horas de avión. De cualquier modo, todo está yendo incluso mejor de lo que pensaba. La familia no está mal en absoluto, la ciudad es extraordinariamente bonita (ya os contaré más adelante si eso), las actividades se antojan interesantes y las clases no demasiado agobiantes.
El inglés? Sin problemas. Pensé que me costaría más, pero simplemente con prestar atención puedo entender si no absolutamente todo, la inmensa mayoría de lo que dicen. No va a ser difícil, no señor. De hecho tengo casi el pleno convencimiento de que se me escapará ya en España hablar inglés más de la cuenta.
La comida? Por ahora no he tenido que tirar nada. El dinero? Todo es caro, cierto, pero no he gastado casi nada: me he tomado un frapuccino de esos de mango en el Starbucks (sitio que, por cierto, me ha encantado), he comprado el Guardian este (tenía ganas de leer algún periódico inglés, oye…). El transporte es espectacular: los buses pasan cada menos de 10 minutos (!) y todavía me dice la mujer de la casa que hay que esperar mucho.
En fin, peñuka to-loka to-jarta, os mantendré widely informados. Esto promete. Y por ahora, no tengo queja :).
PD. Mentira. El colchón es insufrible, os lo aseguro…

Para que os hagáis una idea. No, no he podido editarla, no me matéis...


