La cosa está realmente mal. 4 millones de parados son demasiados, y se ve que ya estamos hartos. Que alguien posicionado claramente a favor de la izquierda como lo es Ignacio Escolar, exdirector de Público, sea duro con el Gobierno es solo uno de los indicadores de que el tema se está volviendo aún más insostenible. 4 millones. Y nada de lo que hace el Gobierno frena el constante aumento de despedidos, ninguna de las tantas medidas.
Mientras, el PP se pone las botas. Mi padre decía que ZP no duraba un año, y yo no le creía. Pero viendo como está el tema, he cambiado de opinión. Un milagro tendrá que ocurrir (o algún oscuro pacto) para evitar una moción de censura al equipo de Zapatero en cuestión de meses, lo cual supondría unas elecciones que acabarían en una reelección apretada de ZP (lo cual sería muy grave, porque él no es Roosevelt que digamos) o en, lo más seguro, el regreso de la derecha al gobierno de España, que, o eso creo yo, sigue sin convencer pero sale mejor parada que el PSOE.
¿Qué sería más grave? ¿Un retroceso en los avances sociales o la prolongación de esta crisis que, no obstante, tiene un origen internacional? Estamos en una situación en la que podría aplicarse una de mis máximas murphyanas: las cosas podrían hacerse bien, pero no va a ser así. Todos sabemos que si hubiera buena comunicación entre PP y PSOE las cosas irían, por lo menos, algo mejor. Suelo ser optimista, pero hay veces en que no te dejan.
Y yo, queriendo estudiar periodismo. Realmente ver cómo está el panorama desmotiva, y lo más probable es que cambie de idea: está todo demasiado saturado y sucio. Paro hay en todas partes, cierto, pero no pienso arriesgarme a estudiar una carrera para dejar el título colgado en la pared y tener que trabajar en-cualquier-cosa-que-no-sea-lo-mío. ¿Qué hacer? ¿Podemos hacer grandes planes de futuro tal y como está el tema?
De otras más gordas hemos salido (o eso dicen). A ver si es verdad. Pero parece que el estúpido optimismo que proclama el partido de mi ideología no nos está llevando a ningún lado, aun más cuando parece que esto es solo el principio. Ellos piden paciencia. Qué remedio.

