El otro día estuve viendo -como tantas otras veces- “Entre Fantasmas” (Cuatro), esa serie en la que a una chica (Jennifer Love Hewitt) se le aparecen espíritus. Para pasar el rato, está bien: flojilla, entretenida. Lo máximo que se le puede pedir a una serie de verano.
Repetían un capítulo que ya había visto. Un artista no podía porque el espíritu de su padre, al cual no le gustaba que se hubiese alejado de la música clásica, se lo impedía. Al final todo cambia: en realidad quien le está perjudicando es el espíritu de su amigo, con el cual componía, pues sentía envidia de su capacidad. El padre, lo único que quería era que volviese a tocar una canción que había compuesto inspirado en la novia de su difunto compañero.
Sea como sea, todo sale bastante bien. Y concluye con el chico cantando de nuevo la canción, pudiendo ir su padre a la luz.
Pero lo que a mi me importa no es que haya salido bien o mal (aunque era previsible que sería bien), sino la canción en sí. He investigado un poco, y he llegado a ella. Se llama “Running Away”, es del grupo “Midnight Hour” y me parece, al menos a mi, muy intensa. Escuchadla con los auriculares, con el volumen un poco alto.
Ya le puse 5 estrellas en iTunes.
(Estos días estoy posteando poco, cierto, pero es debido a que estoy metido de lleno en ETDLN, como tantas otras veces. Por el momento, ya acabé el rediseño…)
