¡Chikilicuatre y elecciones! ¿Qué más podemos pedir?

Sí señor, Rodolfo Chiquilicuatre representará a España en Eurovisión. El perrea-perrea llegó al corazoncito de los españoles, y su guitarra eléctrica (de los chinos) logró encandilar a la mayoría de los votantes.
Bueno, me dejo de chorradas, que ni corazoncito ni encadilamiento: los motivos por los cuales se votó a Chikilicuatre son obvios. 1: es antisistema y 2: es gracioso.
Ayer me tragué el programa enterito (¡hasta las 2 de la mañana!) y he de decir que había cantantes vomitivos, pero otros se habrían merecido participar (Coral y, en especial en mi opinión, La casa azul).
Me llamó especialmente la atención la limpieza de las votaciones, que quedó patente por algo tan simple como la elección de Rodolfo, que tenía a la contra a todos los allí presentes, en especial ciertos colaboradores, con la excepción, claro está, de su grupo de escandalosos (^^) seguidores.
Aún así, ya de nada sirve lamentarse (lo digo a los que se lamenten, no va por mi ¿eh?), porque no hay vuelta atrás. Y no sé si se maravillarán ante las dotes artísticas de Rodolfo, pero seguro que se reirán con su perreo y sus torpes bailarinas.
Pero tampoco es hoy día para olvidarse de un acontecimiento que, aún eclipsado por la victoria de Chikilisexta, es de suma importancia: hoy se celebran las décimas elecciones generales (a las Cortes: el Congreso y el Senado), en las que habrá un reñido combate entre ZP y Rajoy (aunque todos sabemos que va a ganar ZP).
Sabéis que más allá incluso de ser socialista, soy (era) ZPísta, pero quiero que votéis todos, vosotros que podéis, que no seais perezosos y que votéis a quien os dé la real gana, como si votáis en blanco. Pero votad.


