
Ayer fue la entrega de los Premios Príncipe de Asturias aquí en Oviedo. Por un día, la capital de la tierra más bella del mundo (ains) aparece en todos los telediarios, pues el Principito entrega unas estatuillas con un cheque que les cuesta un ojo de la cara a los asturianos… Pero bueno, ya que se hace, pues al menos exprimirlo.
Y es que si no fuese por los PPA jamás hubiesen venido personalidades a Oviedo tales como el tío Billy Puertas, mi querido Woody o JK Rowling. No son los más importantes, pero sí de entre los más hablados.
Este año, como no podía ser menos, vino algún que otro famoso más, como el excorredor de F1 Michael Shumacher, el escritor Amos Oz o el ex-candidato a presidente de EEUU y defensor del Medio Ambiente Al Gore.
Aunque sea republicano no pude evitar acercarme ayer al Reconquista para ver la llegada del Campoamor a los premiados. Fue así como pude ver más famosos que nunca en tan poco tiempo. Shumacher, Fernando Alonso, la Reina Sofía y los Príncipes, Amos Oz, los del Holocausto, JJ Santos, uno de CQC, Nico Abad (uno de Cuatro), el cazaautógrafos, José Oneto, Javi Villa, y Luis del Olmo, de los cuales pude hablar con los tres últimos… Y todo esto entre una cantidad intimidadora de periodistas, televisiones, frikis, policías locales, nacionales, guardias civiles, furgones, perros rastreadores y algún que otro de la Secreta que no vimos.
En fin, que los de las grandes ciudades estaréis acostumbrados a ver famosos… pero que en la muy noble, muy leal, limpia y refinada Ciudad de Oviedo son ocasiones excepcionales.
