Milagros en la Fórmula 1: Robert Kubica y Juan Pablo II

escrito por un tal Juan Ángel

Leí ya hace un par de días en Bocabit (Un saludo, René!), que el Vaticano estaba investigando si la resolución del accidente que sufrió Robert Kubica era un milagro, pues “ni lo ingenieros se explicaban cómo podía haber salido ileso, ya que, al aprecer, el Hans (El collarín que llevan los pilotos) sólo soporta fuerzas de como máximo 45G y el impacto fue a 78G, a 230km/h”. Evidentemente (si no no lo sería) Kubica salió ileso.

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Y salir ileso de esto es mucho. Al parecer su cabeza, por la rápida deceleración, llegó a alcanzar el peso de 418 kg.

La consideración de que sea un milagro es debida a que el piloto llevaba en su casco escrito el nombre de Juan Pablo II.

Mejor no entro a opinar porque no tengo ni idea de esto. Al fin y al cabo qué importa si lo consideran o no milagro, si el chaval está sano. Eso es lo que importa.

(Foto de Motorfull)