Por fin han llegado las vacaciones, tan añoradas siempre (salvo en ellas mismas), sinónimo de playa, piscina, calorcito, viajes, libertad y alguna que otra cosa más.
Llevaba tiempo esperándolas, y no porque esté cansado (que también) sino que necesitaba más tiempo para ver esa media centena de películas que tengo atrasadas, y hacer (o volver a hacer) esas cosas que tengo estancadas, como escribir o dibujar.
También desearía leer mucho… pero ya tengo suficiente con Deathly Hallows ¿no? 700 y pico páginas en inglés no se leen de un día para otro.
Me iré de vacaciones quince días a Madrid y después a Almería, así que estaré un tiempo inactivo… Ya os contaré.
Aunque lo que más me gusta es eso de poder andar sin ninguna prisa, haciendo las cosas tranquilamente sin más horarios que los que yo mismo me marque.
Sigue oliendo a vacaciones, pero al fin es algo coherente…
Que os lo paséis bien, tanto los que ya las tienen como los que no.

